El mal uso del chupete y sus consecuencias

Que los bebés utilicen chupete no es un problema, según un estudio publicado en General Dentistry , siempre que se deje a tiempo, este objeto infantil es, incluso, positivo: además de reducir la incidencia de muerte súbita, el chupete calma la ansiedad y el dolor de los pequeños.

La Sociedad Española de Odontología Pediátrica recomienda emplear el chupete como método para evitar la succión del dedo, que tiene unas secuelas más graves. Su uso debe limitarse a los 18-24 meses de edad, ya que existe una fuerte asociación entre este hábito y la alteración en la posición de la lengua que puede dar lugar a maloclusiones o malas mordidas.

El hábito de succión del chupete empieza sobre los primeros 6 meses de vida y se debería retirar sobre los dos años de edad. Si este hábito se prolonga nos podemos encontrar con:

  • Mordida abierta anterior: Inhibición de la erupción de los incisivos. Empieza siendo de tipo dental pero si se prolonga puede hacerse esquelética.
  • Mordida cruzada lateral: Disminuye el diametro de la arcada superior debido a la fuerza que hacen las mejillas al succionar junto con una posición baja de la lengua. Esto hace que en los lados los molares superiores muerdan por dentro de los inferiores (cuando tendría que ser al revés).
  • Inclinación hacia dentro de los dientes inferiores.
  • Suelen respirar por la boca en vez de hacerlo por la nariz.Esto favorece el desarrollo de anomalías del paladar, ya que se eleva, fomenta la aparición de deformidades de la cavidad bucal y facilita infecciones de vías respiratorias.

 

Sabemos que erradicar el uso del chupete es muy difícil pero muy importante para  evitar  daños y problemas dentales a tan temprana edad; evitar el uso descontrolado del chupete es solo uno de los pasos.

Os recordamos que la primera visita de ortodoncia debe realizarse a los 6 años.