LA ARTICULACIÓN TEMPOROMANDIBULAR: LA GRAN DESCONOCIDA

Si tienes problemas de sueño, mareos, vértigo, hormigueo en los brazos, dolor en diversas zonas de la cabeza (sienes, frente, ojos, cuello, nuca…), zumbidos en los oídos, o destellos en la vista, puedes padecer el Síndrome de la Articulación Temporomandibular.
Esta unión entre la mandíbula y el cráneo se mueve al masticar, pero también se mueve cada vez que hablamos o tragamos, por lo que es una de las articulaciones del cuerpo que más trabajo realiza.

Su disfunción se produce cuando las articulaciones están sometidas a una presión excesiva por una mala alineación o por mal funcionamiento de los dientes, los músculos y mandíbula.
A pesar de que hay muchas personas que aún vinculan la ortodoncia únicamente a la estética, la posición dental tiene una gran incidencia en la salud del resto del organismo. No hay que olvidar que, funciones tan importantes como la respiración, el olfato, la visión, audición… tienen lugar en la cabeza, y cualquiera de ellas puede verse alterada por el sistema masticatorio, ya que los órganos implicados en ellas están interconectados a nivel nervioso.

Así, cuando la mandíbula se desplaza a causa de una mala posición dental, causa una respuesta muscular que puede provocar contracturas o tensión en el cuello o la espalda.
Con un tratamiento ortodóncico se consigue que encajen bien los dientes superiores con los inferiores, lo que evita, entre otras cosas, que se vayan desgastando inadecuadamente y vaya incrementando la dolencia de la articulación temporomandibular.

De no tratarse, con toda probabilidad irán incrementándose los dolores, y también pueden aparecer nuevos síntomas como chasquidos de la mandíbula al comer o bostezar.